15.12.05

elecciones presidenciales CHILE 2005 crónica

Empieza la guerra sucia entre Bachelet y Piñera

SANTIAGO DE CHILE (15/12/05). Robert Mur
El fair-play duró sólo un día, el lunes post-electoral. El martes empezó la guerra sucia entre los dos candidatos a la presidencia de Chile, la concertacionista Michelle Bachelet y el aliancista Sebastián Piñera. Esa mañana, Piñera compareció ante la prensa para recibir el apoyo público de once destacados militantes de la Democracia Cristiana (DC) -partido integrado en la Concertación-, y demostrar que su lucha por el voto centrista es primordial para ganar la segunda vuelta del 15 de enero. Por la tarde, Bachelet reunía a 7000 personas en la pista de tenis del Estadio Nacional de Santiago, en el mayor acto realizado en la capital durante toda la campaña de la socialista.
Flanqueada en el escenario por los ex presidentes democratacristianos Patricio Aylwin y Eduardo Frei, la candidata tardo sólo cuatro minutos de su discurso en atacar al empresario, sacando a relucir la dictadura, algo poco habitual. La socialista recordaba que “es cierto que Piñera votó por el no a Pinochet”, para acto seguido decir que el multimillonario recibe ahora el apoyo de los pinochetistas, tras la derrota del ultraderechista Joaquín Lavín en la primera vuelta. Y en ese momento, el público, al unísono coreó: “¡Asesinos, asesinos!”.
No es casualidad que el recinto estuviera repleto de banderas de la DC, azules con una flecha roja, partido que aquí se autodenomina “falangista”. Al final del acto, el presidente de la DC, Adolfo Zaldívar, anunciaba a este corresponsal la expulsión inmediata de los once militantes que apoyan a Piñera.
Bachelet se había presentado al acto acompañada de Sergio Bitar, hasta ayer ministro de Educación del presidente Ricardo Lagos, que se incorporó a su equipo de campaña. Muy respetado en Chile, Bitar fue ex ministro de Salvador Allende y estuvo internado en un campo de concentración tras el golpe de 1973.
Pero el contraataque de Bachelet no acabó aquí. Sin aportar pruebas ni dar nombres, la candidata acusó ayer al equipo de Piñera de comprar con dinero votos y adhesiones de ciudadanos, ofreciendo a cambio el pago de deudas. La indignación del empresario fue tal que acusó a Bachelet de guerra sucia y la emplazó a presentar pruebas. No debía estar muy convencida de sus acusaciones cuando la candidata se pasó todo el día matizando y rectificando sus dichos.
La disputa de los votos centristas de la DC será una de las claves de la segunda vuelta. El politólogo de la Universidad Adolfo Ibáñez, Cristóbal Aninat, dice a La Vanguardia estar convencido de la victoria de Bachelet, que el domingo se quedó sólo a cuatro puntos de la mayoría absoluta. Aninat dice que “no está claro que todos los votantes de Lavín apoyen automáticamente a Piñera”. Además, ahora Bachelet corregirá su voto de rechazo –que el experto estima en un 8%- gracias a la probable intervención del presidente en la campaña. “Lagos va a salir al ruedo”, sostiene Aninat sin dudarlo.
Por otra parte, el candidato la izquierda extraparlamentaria, Tomás Hirsch, que el domingo obtuvo el 5,4% de los votos, anunció que el Partido Humanista, al que pertenece, recomienda votar nulo. Sin embargo, el Partido Comunista, mayoritario en la coalición que cobijaba a Hirsch, adelantó su apoyo a Bachelet, si ésta acepta hacer suyas cinco propuestas del programa electoral comunista.