11.12.05

elecciones presidenciales CHILE 2005


Bachelet se perfila como ganadora de las elecciones chilenas

El enigma es quién representará a la derecha en una probable segunda vuelta

SANTIAGO DE CHILE (11/12/2005). Robert Mur
Chile celebra hoy elecciones presidenciales y legislativas. Michelle Bachelet se perfila como ganadora, pero todos los sondeos indican que necesitará de una segunda vuelta para proclamarse presidenta.

Si Michelle Bachelet se convierte en presidenta de Chile, habrá que esperar que tome posesión de su cargo en marzo para saber si es una “Bambi” de hierro o de peluche, parafraseando a Alfonso Guerra. El blindaje a que ha sido sometida ante la prensa por su equipo despista sobre su verdadera personalidad. Quienes la conocen, aducen que es más izquierdista de lo que demuestra. Sus detractores dicen que no está realmente preparada. Mediáticamente, la empatía con sus votantes es evidente, pero sus discursos han sido ambiguos y generalistas, continuistas con la política de Ricardo Lagos y poco diferenciados de la derecha.
Precisamente, el principal enigma de hoy está en conocer cuál de las dos opciones de la derechista Alianza por Chile se enfrentará a Bachelet en la segunda vuelta de enero, que todos los sondeos dan por segura. Por un lado está el pinochetista y ultracatólico Joaquín Lavín de la Unión Demócrata Independiente (UDI), líder indiscutido de la coalición hasta la irrupción de Sebastián Piñera, candidato de Renovación Nacional (RN), el otro partido de la Alianza. Las encuestas indican un empate entre ambos líderes, aunque el mayor espectro ideológico del centroderechista Piñera hacen apostar por su superioridad.
Ciertamente, no hay muchas diferencias entre las propuestas de los tres candidatos, exceptuando las fundamentalistas diatribas morales del opusdeísta Lavín, que utiliza argumentos trasnochados para oponerse al aborto, la píldora del día después o las uniones civiles. Uno de los temas de la campaña ha sido la lucha contra la desigualdad social, que en Chile es una de las más altas del continente americano.
Aunque Bachelet ha puesto más énfasis en aumentar las prestaciones sociales, especialmente en educación y salud, también Piñera y Lavín han competido con “ofertones” populistas como otorgar una pensión a las amas de casa. De quince millones de habitantes, unos tres millones viven en la miseria y gran parte del resto intenta subsistir y progresar a base de pequeños créditos consumistas.
Piñera, Lavín y Bachelet han sido aplaudidos a la par por los empresarios, sabedores de que poca cosa va a cambiar en la política económica, ni en la presión fiscal actual. En este aspecto, los tres candidatos siguen la estela liberalizadora marcada por Ricardo Lagos, mandatario socialista que para algunos ha sido el mejor presidente de derecha de la historia chilena. Por algo cuenta con el 71% de aprobación ciudadana.
La nota discordante la pone Tomás Hirsch, candidato de la coalición Juntos Podemos Más, formada por comunistas y humanistas. Previsiblemente, Hirsch obtendrá los mejores resultados de un presidenciable de la izquierda extraparlamentaria y se beneficiará del voto de castigo de los desencantados con 15 años de gobierno de la Concertación.
Por otra parte, hoy también se celebran elecciones legislativas, renovándose la mitad del Senado y la totalidad de la Cámara de Diputados. El sistema binominal ideado por Pinochet consagra un parlamento sin sorpresas, dividido casi a partes iguales entre izquierda y derecha, que impide a cualquier presidente llevar a cabo reformas sin contar con el poder legislativo.